El cambio

EL CAMBIO

La economía circular determina nuevas formas de diseño, de producción y de consumo en las que prima el uso frente a la posesión, los productos duraderos frente a los de usar y tirar, la reutilización, la restauración, la refabricación y el reciclaje de calidad. Como consecuencia, se optimiza la utilización de los recursos y se reducen las pérdidas en vertederos o por incineración que, aunque seguirán existiendo,  jugarán un papel mucho menor.

La transición a una economía circular requiere cambios en diferentes áreas de los sistemas técnicos, sociales y económicos. Uno de los más potentes motores para el cambio es la innovación. Las empresas que adoptan modelos de negocio que incorporan la economía circular en la que el crecimiento no depende de materias primas escasas, que utilicen tecnologías transformadoras y modelos de negocio basados en la durabilidad, renovación, reutilización, reparación, refabricación, capacidad de compartir y desmaterialización, ganarán ventajas en competitividad, adelantarán a sus competidores en innovación. Esto les permitirá una mayor eficiencia de sus recursos, aumentar el valor que le dan sus clientes así como crear estrategias de cambio en su tecnología.  Surgen, por tanto, nuevos modelos de negocio:

  • Suministros de materiales secundarios: Aportan materias primas renovables, reciclables o biodegradables a los sistemas de producción y consumo
  • Recuperación de materiales: aprovechan los restos de fabricación de otras empresas maximizando el valor económico de los productos
  • Alargamiento de la vida de los productos manteniendo el valor, o incluso incrementándolo, a través de la reparación, actualización, refabricación y comercialización
  • Plataformas para compartir promocionando la colaboración entre usuarios tanto individuales como organizaciones
  • Productos como servicios que representa una alternativa al tradicional modelo de “comprar y poseer”. Los productos pueden ser usados por uno o más usuarios a través de servicios de arrendamientos o “pago por uso”.

ECODISEÑO

 

La economía circular va mucho más allá del simple reciclado de materiales. En realidad es una nueva filosofía de vida basada en la revalorización de lo que ya tenemos en vez de simplemente desechar lo viejo y comprar de nuevo. Para ello es necesario que los productos se diseñen con criterios eficientes, es decir que se diseñen para ser desmontados, y que integren los impactos ambientales en todo su ciclo de vida, de tal forma que:

  • utilicen pocos recursos naturales
  • sean duraderos
  • sustituyan su componentes peligrosos por otros sin este tipo de sustancias
  • se pueden arreglar fácilmente
  • se puedan recuperar sus componentes para fabricar otros semejantes
  • se puedan reciclar para obtener nuevos productos
  • puedan valorizarse energéticamente, mediante metanización o por compostaje cuando lleguen al final de su vida

El ecodiseño de los componentes y productos minimizará el impacto sobre el medio ambiente en todas las etapas del ciclo de vida. No hará uso de productos peligrosos y desarrollará el uso de recursos renovables. La durabilidad de los productos será un componente esencial del ecodiseño que permitirá la reparación, desmontaje y reutilización de los materiales, así como su reciclaje, estas propiedades serán la base de la creación de valor a los productos y no la obsolescencia programada.

ALARGAR LA VIDA ÚTIL: REUTILIZAR, RESTAURAR, REFABRICAR, RECICLAR

 

Alargar la vida de los productos es uno de los pilares de la economía circular. La reparación, la reutilización de productos y sus componentes, así como la refabricación son la clave. Y además puede ser una fuente importante de empleo.

Según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, cada 10.000 toneladas de residuos y otros materiales pueden crear 1 puesto de trabajo si se incineran, 6 puestos de trabajos si se entierran, 36 si se reciclan y hasta 296 si se preparan para la reutilización y se reutilizan.

"REPENSAR" EL CONSUMO

 

El valor de un producto reside en su función no en su posesión. Aplicando esta lógica aparecen otras formas de consumo: alquiler, leasing, pago por servicio, productos compartidos, consumo colaborativo, redes, etc, que dan lugar a otros modelos de negocios en los que no se realiza la venta de productos tangibles sino de servicios:

  • Pago por servicios, donde el consumidor paga por el uso de un producto (por ejemplo, el pago por servicios de impresión de una copistería)
  • Renting, donde el cliente compra el acceso a un producto por un tiempo determinado mediante un contrato
  • Leasing, donde el cliente accede continuamente al producto
  • Productos compartidos donde múltiples clientes acceden a un mismo producto (como es el caso de los coches compartidos: car2go, bluemove, respiro, etc.)

En todos estos casos la empresa mantiene la propiedad del producto y ofrece al cliente el uso del mismo. La empresa lleva a cabo las reparaciones y mantenimiento de los productos conservándolos en óptimas condiciones. Esto permitirá que permanezcan durante más tiempo en el mercado con los consiguientes beneficios ambientales.

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